El dicho de que “No hay plata” que popularizó Javier Milei, es cada vez más patente en las cuentas públicas del Estado provincial misionero. A pesar del ajuste que hizo en sus cuentas y su recorte en los gastos de varios rubros, Misiones terminó con números fiscales en rojo en 2025 y profundizó su crisis fiscal en lo que va de 2026, de la mano de una recesión y caída de la actividad que se traduce en una baja de la Coparticipación y una significativa merma de la recaudación propia a través de la ATM. Los empleados estatales, docentes, policías, personal de salud, administración provincial y otros, fueron los que cargaron con la peor parte del recorte de gastos, según surge de distintos datos oficiales. El Estado misionero cerró 2025 con déficit fiscal por primera vez en varios años, tras anotar números azules en el primer año del mandato del gobierno de Javier Milei, informó la consultora Politikón, en un reporte sobre resultados fiscales de todas las provincias. Los docentes fueron a protestar por los bajos salarios a la puerta de la Leigislatura, en plena sesión. Paula Franco salió y propuso “armar una mesa”. Lo cierto es que por más mesas que se armen, no hay plata para mejoras salariales significativas. El año pasado el Gobierno hizo los deberes, pero no alcanzó: bajó fuerte el ritmo de sus gastos y ajustó, sobre todo, en salarios de empleados estatales y en menos fondos para obras públicas. Aún así el Estado provincial terminó 2025 con un déficit fiscal primario. Si se proyecta la información que se fue dando a conocer tanto de la recaudación propia de IIBB, fundamentalmente, como de la Coparticipación, sin dudas el 2026 el panorama fiscal sigue igual de complicado, o quizás aún peor. El ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, reiteró que el “agujero” fiscal que padece Misiones es de 40.000 millones de pesos al mes (esa es la diferencia entre el dinero que le debería ingresar al Estado si la Coparticipación y la recaudación se hubieran mantenido estables respecto al año pasado, y lo que efectivamente ingresó). “Como en cualquier familia, hay que ajustarse para llegar a fin de mes”, dijo Safrán, quien confirmó que trabaja en una reestructuración de ministerios en el presupuesto 2027 que se presentará el 31 de julio, para “ser un poco más austeros”. Cuando se dice que Misiones tuvo un déficit primario, significa que sin computar los interses de la deuda, el Estado provincial tuvo un rojo equivalente al 1,3% de los ingresos totales, según un informe de la consultora Politikón Chaco, elaborado con datos de la DNAP (Dirección Nacional de Asuntos Provinciales). Misiones es la segunda provincia que menos gasta en salarios, como porcentaje de sus gastos totales. De esta forma, Misiones se metió en el pelotón de las 12 provincias que finalizaron con números rojos, siendo la 10° de peor resultado fiscal. Mientras que 11 provincias terminaron con superávit primario. Si se computan los intereses de la deuda, Misiones incurrió en un déficit financiero equivalente a 1,4% de sus ingresos totales. En este rubro, Misiones fue la 13° provincia con peor resultado, dentro de las 14 que finalizaron su resultado financiero con déficit. Otros 9 distritos, obtuvieron un resultado financiero superavitario. El deterioro fiscal de las cuentas públicas de Misiones, estuvo en línea con el del resto de las provincias, que aún las que finalizaron con números azules, empeoraron sus resultados fiscales respecto al primer año del gobierno de Javier Milei, producto de la recesión y la caída de ingresos. Sumado a esto, el retiro de Nación en muchas transferencias discrecionales, que obligó a los Estados provinciales a “abrir la billetera” y suplir el financiamiento que antes hacía Nación con algunos fondos propios. Pero los datos demuestran que Misiones buscó la austeridad para tratar de mantener el equilibrio fiscal, aunque la caída de ingresos hizo que no se alcanzara el resultado superavitario o neutro. Misiones fue la 9° provincia que menos aumentó sus ingresos, con fuertes caídas en la “Copa” y sobre todo, en la recaudación propia. Sin embargo, fue la cuarta que menos aumentó los gastos. Aún así, no alcanzó y trocó el superavit por déficit. Misiones fue la segunda provincia que menos incrementó sus gastos totales, con un aumento de apenas 2,4% de los ingresos, solamente superada en austeridad por Salta (achicó gastos un 0,5%, fue la única que los disminuyó), Catamarca (sin cambios) y la provincia de Buenos Aires (los incrementó 0,5%). Sin embargo, también estuvo entre las provincias más flojas en cuanto a ingresos totales, con un incremento de apenas 0,9% (siendo la 9na provincia con menos aumento de recursos). El rubro donde más se notó la austeridad fue el incremento en salarios a estatales. Quien mejor dejó en evidencia la precariedad salarial de los estatales, fue el diputado Ramón Amarilla, hace días en la Legislatura, cuando dijo que “los docentes tienen un salario promedio de 870.000 pesos, es una vergüenza que cuando salen a protestar por un sueldo digno se criminalice la protesta”, afirmó. “Empleados municipales, hay trabajadores con 43 años de servicios que apenas perciben 320.000 pesos”, enumeró. “Y a esa aproximadamente tres años los empleados municipales cobran el 30 por ciento menos de su aguinaldo”, señaló. “Personal de salud, un médico de planta cobra 1.200.000 y un médico 500.000 pesos”, indicó. Misiones fue la segunda provincia que menos proporción de su presupuesto gastó en salarios a estatales, con apenas un 37% destinado a sueldos, solamente superado por Córdoba. Gracias a sus políticas de austeridad, Misiones es una de las provincias con menos gasto público per cápita. También recortó mucho los fondos para obras, y fue una de las provincias con menos incremento del llamado “gasto en capital”, apenas 5,7% (la 7° provincia con menos aumento). Sin embargo, a pesar de todas estas medidas de austeridad y del esfuerzo de los estatales, la provincia igual no pudo terminar con números de equilibrio, como sucedió con muchos otros distritos, aquejados por el mismo problema: fuerte caída de Coparticipación y recursos propios. “El consolidado de provincias y CABA cerró el año 2025 con una expansión de los ingresos del 3,4% real anual; mientras que el gasto total lo hizo en 6,6% real interanual. La mayor velocidad de crecimiento del gasto produjo que el consolidado de jurisdicciones subnacionales finalice el año con déficit: el Primario fue por el -0,22% de los ingresos totales mientras que el Financiero fue por el -2,12% de los ingresos totales”, indicó en su informe, Politikón Chaco. “De este modo, los subnacionales revierten el resultado del 2024, año donde el resultado primario mostró superávit por el 2,7% de los ingresos totales y financiero por el 0,9% de los mismos”, explicó la consultora que dirige el economista, Alejandro Pegoraro. Fuente: Plan B/Politikón Chaco
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